Después de ver el documental de Jon Sistiaga, que me parece bueno para remover conciencias (aunque se quede demasiado en la superficie), he revisitado las dos entrevistas más polémicas de Jordi Evole: la de Arnaldo Otegi y la de Josu Ternera.

Merece la pena verlas otra vez, para comprobar pasado el tiempo que sin duda ETA y su entorno, perdieron la batalla armada y la también la social pero van ganando por goleada la del relato, la memoria y con ello la del futuro político en Euskadi.

Estas dos entrevistas que fueron muy polémicas y que aún sirven para sacudir a Jordi Evole cada vez que abre la boca, yo siempre las he considerado bien hechas y que no dejan ninguna pregunta difícil por hacer.

La de Otegi, tiene un fuerte valor político ya que mostraba la hoja de ruta de la izquierda abertzale y el uso de su victimización y de la prudencia en el proceso, para reconocer solo muy tangencialmente el dolor causado. Y de ahí no se han movido un mm mientras EH Bildu ha ido logrando uno a uno sus objetivos: acercamiento de presos, terceros grados, reconocimiento como interlocutores políticos, poder institucional…

La de Josu Ternera, es otra cosa: es la mejor desmitificación del mito de un guerrillero idealista y heroico: muestra a un gañán sin empatía y sin capacidad de argumentar ni tan siquiera para repetir sus proclamas. Y es que si este era el jefe de la oficina política de ETA, imaginen como era el borroka que quemaba cajeros o señalaba víctimas.

De esta entrevista hice una reseña. Aquí se la enlazo. Y de paso les invito a buscar y ver los tres documentales mencionados.

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