Me llamo Óscar Cerezal y soy el editor de La Mirada Disidente. Soy un cuarentañero asentado en la zona norte de Madrid, txuri-urdin confeso y padre orgulloso -confuso y dedicado- que pago mis letras gracias a mi sueldo como empleado público. Diseñador gráfico y gestor de servicios he sido muchos (muchísimos) años alcalde y posteriormente diputado, actividades a las que voluntariamente renuncié cerrando esa etapa con la voluntad de recuperar, además de vida, la máxima coherencia posible entre lo que piensas y lo que te dejan hacer.

Polítólogo, investigador y periodista vocacional ocupo también mi tiempo colaborando en diversos proyectos mediáticos y culturales (La Iberia, Voz Populi, El Papel de El Jacobino, Posmodernia…) porque cada día estoy más convencido de que hay que dar una militante batalla cultural, en mi caso desde la defensa de una transversalidad/centralidad sociopolítica que abra una vía hacia la necesaria (re)construcción de un modelo de vida y país basado en la justicia social, la soberanía popular y nacional, el conservacionismo medioambiental, la defensa de la familia, la convivencia cívica  y un orgullo crítico de lo que somos y hemos sido.