Me llamo Óscar Cerezal y soy el editor de La Mirada Disidente. Asentado en la zona norte de Madrid, txuri-urdin confeso y padre de familia, cubro mis gastos gracias a mi sueldo como empleado público. Diseñador gráfico y gestor de servicios, he sido muchos (ahora diría que muchísimos) años alcalde y posteriormente diputado, actividades a las que renuncié cerrando esa etapa con la voluntad de recuperar, además de vida, la máxima coherencia posible entre lo que piensas y lo que te dejan hacer.

Apasionado y estudioso de la política (en la que continúo militando a la intemperie), la historia y periodista vocacional, ocupo también mi tiempo colaborando en diversos proyectos mediáticos y culturales (La Iberia, Voz Populi, El Papel/El Jacobino, Eco- Identidad, Posmodernia, El Manifiesto, Sabemos/Diario 16…) desde los que apuesto por una nueva vía para nuestra sociedad basada en la justicia social, la libertad, la soberanía popular y nacional, el conservacionismo medioambiental… y un orgullo crítico de lo que somos y hemos sido, siempre en el dificil equilibrio entre la ruptura y la reforma, entre el centro y la periferia.

»¿Por qué La Mirada Disidente?

La Mirada Disidente es un modesto y voluntarista webzine transversal de ideas, acciones y culturas, que quiere servir como plataforma de difusión de textos, videos, imágenes y promoción de libros, revistas, series… con material propio y/o ajeno con una sola intención: defender y poner en valor la libertad de opinión y el pensamiento crítico.

La idea es generar un contenedor de contenidos plural y transversal pero eso no significa equidistante. Un contenedor que se nutre de textos propios del editor o de otros colaboradores y recopilando también de producción externa sacados de webs y revistas nacionales e internacionales. Las opiniones expresadas en cada uno de los textos que aquí se difunden son responsabilidad del autor o autores y no significa que el editor de La Mirada Disidente ni los colaboradores habituales compartan o suscriban lo escrito. Simplemente que creemos que merece la pena difundirlo.

Detrás de La Mirada Disidente existen las ganas de contribuir a una alternativa frente al pensamiento único que nos llega de manera masiva por los medios convencionales y algunos de los autodenominados «antisistema». Creo que una mirada disidente amplia es una buena forma de contribuir a ello. Porque como dejó escrito Gabriel Celaya…

 

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.