»Nosotros somos quienes somos…

La Mirada Disidente es un modesto y voluntarista espacio transversal de ideas, acciones y culturas que quiere servir como plataforma de difusión de textos, videos, imágenes y promoción de libros, revistas, series… con material propio y/o ajeno con una sola intención: defender y poner en valor la libertad de opinión y el pensamiento crítico.

Somos un contenedor de contenidos plural y transversal pero eso no significa que seamos equidistantes. Desde el equipo editor de este espacio, en el que colaboramos personas de diferente procedencia, mantenemos una línea editorial de mínimos comunes comprometidos con valores y propuestas, lo que no significa que se veten o no se difundan textos y opiniones ajenos a los mismos. 

Las opiniones de cada uno de los textos que aquí se difunden, sean de elaboración propia o rescatados desde otras publicaciones, son responsabilidad del autor del mismo y no significa que el equipo editor de La Mirada Disidente comparta o suscriba lo escrito. Simplemente creemos que merece la pena difundirlo.

Detrás de La Mirada Disidente no hay partido político, asociación o entidad de cualquier tipo, sólo un grupo de nuevos/viejos románticos que dedican una parte de su tiempo a debatir, escribir, investigar, leer y difundir una buena nueva: que aunque no dejen de decirnos lo contrario… es posible generar una alternativa ante lo políticamente correcto. Y tener una mirada disidente es una buena forma de contribuir a ello. Como dejó escrito Gabriel Celaya…

 

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse puro, entero y verdadero.

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.

Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.

Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, vuelvo a arrancarte del sueño.

Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.

No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.

España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.

Es importante  tener siempre

el contenedor transversal

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