CRÍTICA
Eloy de la Iglesia: adicto al cine
Un documental que hace justicia y reinvindica la obra cinematográfica de un director fundamental en nuestro cine moderno, pero que no oculta su lado más oscuro y poco ejemplarizable.
Película de 2025.
Disponible en MOVISTAR.
El documental Eloy de la Iglesia, adicto al cine propone una mirada necesaria sobre una de las figuras más incómodas y singulares del cine español. Lejos de construir un retrato complaciente, la película ofrece un acercamiento honesto a un director que hizo del cine un arma de provocación, denuncia y libertad, pero también un refugio frente a sus propias contradicciones. El resultado es un documental equilibrado que reivindica su importancia histórica sin silenciar las sombras que marcaron su trayectoria vital.
Eloy de la Iglesia fue un director adelantado a su tiempo, capaz de situar en primer plano realidades que el cine español había preferido ignorar: la delincuencia juvenil, la marginación social, la homosexualidad o la violencia estructural de una sociedad en plena transformación. Sus películas mostraron el tardofranquismo y la transición desde los márgenes, con una mirada directa que hoy conserva una sorprendente vigencia. El documental subraya con acierto cómo su cine no solo reflejaba la realidad, sino que la incomodaba, obligando al espectador a enfrentarse a aquello que no quería ver.

Al mismo tiempo, la obra no esquiva el lado más oscuro del cineasta. Las adicciones, la autodestrucción y el progresivo alejamiento de la industria forman parte del relato, tratados con respeto pero sin edulcorar. Como deja entrever Pepe Sacristán, protagonista de alguna de sus películas más importantes (El diputado), su vida no fue un ejemplo para nada ejemplar. A través de testimonios de primera mano y material de archivo, se dibuja el perfil de un creador tan brillante como vulnerable, cuya intensidad artística estuvo íntimamente ligada a su desgaste personal.
Esta doble mirada —admirativa y crítica— convierte a este documental en algo más que un homenaje. Es un acto de justicia para Eloy de la Iglesia en la memoria cultural española. Su candidatura a los Premios Goya llega como reparación para un cineasta esencial, incómodo y profundamente humano, que fue sepultado en el olvido en la modernidad de los años 80.

Filmografía de Eloy de la Iglesia
1966 – Fantasía… 3
1967 – Algo amargo en la boca
1969 – Cuadrilátero
1970 – La semana del asesino
1971 – La criatura
1972 – Una gota de sangre para morir amando
1973 – Nadie oyó gritar
1975 – Juego de amor prohibido
1976 – El diputado
1977 – Los placeres ocultos
1978 – El sacerdote
1979 – El asesino de muñecas
1980 – Navajeros
1981 – Colegas
1982 – El pico
1983 – El pico 2
1984 – La estanquera de Vallecas
1985 – Otra vuelta de tuerca
1986 – La vida alegre
1987 – El Lute II: mañana seré libre
1987 – El Lute: camina o revienta
1988 – Amor loco
2003 – Los novios búlgaros
