El hispanismo, tal y como se está articulando políticamente desde cierta izquierda y cierta derecha, tiene algunos grandes «peros»: compartimos con los del otro lado del charco un pasado “común” y un idioma, pero culturalmente ellos llevan dos siglos no ya solo comprando la leyenda negra que nos culpa de sus males (como si les hubiera ido mejor con la independencia), sino con una cultura más cercana a lo anglo que a nosotros. Los que vienen tienen más en común con los hispanos que viven en los suburbios de EE.UU. que con uno de Toledo. Y referente a la raíz religiosa lo mismo: la influencia evangélica de USA que se ha expandido por toda hispanoamérica les aleja de nuestro católicismo cultural que nada (pero nada de nada) tiene que ver con los predicadores de allí.

 

Una cosa es la necesaria defensa del hispanismo como hecho histórico y otra es obviar que estos 200 años han dado para mucho. Y que las élites (turbo liberales y extractivas) al 100%, pero tb una parte importante del pueblo es hoy más cercano a cierta forma de entender lo anglosajón (política y culturalmente) que a lo hispano. Otra cosa es que sea más fácil entrar y currar aquí que en los EE.UU. Creer que porque fuimos parte de un mismo Imperio hace 500 años hoy somos lo mismo, es pura ilusión. Las cosas son más complicadas, por mucho que haya quien haga caja con este tema…
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