No, esto es no es una segunda parte de mi obituario a Robe. Aunque podría serlo. Pero no. Esto solamente es un analisis oportunista y a vuela pluma de los resultados de las elecciones extremeñas celebradas hace un rato. Y escrito justo después de ver las reacciones de los líderes políticos (a todo se le llama lider hoy en día) tras ver lo que les han deparado los extremeños con su voto libre y directo en las urnas. Que a veces esto se les olvida a muchos a la hora de interpretar y sigue hablando en nombre de, cuando los afectados ya han manifestado lo que quieren…
Este fue mi pronóstico a media mañana del domingo:

Visto el resultado final, dos apreciaciones: la primera que acerté más o menos en cuanto a creer que el PP no iba a subir demasiado (crece en porcentaje dada la baja partipación y un escaño pero pierde votos) y en que Podemos/IU iban a recoger una parte pequeña del voto que se iba a dejar el PSOE (ha crecido 3 escaños). La segunda, que pensé que el PSOE aún tenía un suelo de voto útil más alto que el ha demostrado (saca 3 escaños menos de lo que yo elucubraba y 10 de los que tenía) y que Vox aún tenía un techo menos alto del que realmente tiene (si es que tiene). Mi pronóstico tenía la misma fiabilidad que los del CIS, pero más barato y menos bochornoso…
¿El análisis? Rapido y sin contemplaciones:
El PP gana las elecciones, pero sigue siendo una opción que no genera ilusión y que es incapaz de recoger el descrédito del PSOE. Solo gana porque el sanchismo se hunde. Que Feijóo se lo haga mirar y piense si sus portavoces y su proyecto es capaz lograr gobernar, porque ganar lo va a hacer pero gobernar (que no ocupar el gobierno, que es algo diferente) está por ver.
Vox continúa su subida imparable y se coloca cerca del 18% que le daban algunos sondeos a nivel general. No es cierto que recoja solo voto rural sino que gracias al voto joven urbano se convierte en la segunda fuerza en muchas ciudades. El mensaje que conjuga claves que refuerzan al votante de derechas tradicional (sin complejos), junto a un discurso fuerte muy social, anti-inmigracionista y anti-élites que llama a los jóvenes hartos de lo que hoy hay, funciona. El no participar en la gestión del día a día de los gobiernos pero si mostrar fuerza en sus posiciones, le puede llevar a un resultado histórico en las generales.
¿El PSOE? La suma de un candidato imputado y malo de solemnidad (no hay más que ver su reacción patética al batacazo) con un sanchismo al que la corrupción y la desverguenza de sus máximos dirigentes le ha roto del todo las costuras, ya desilachadas previamente por los pactos y cambios de guión permanente desde 2018, deja al PSOE con un futuro poco prometedor. El miedo a la extrema derecha ya no basta para resistir y la ciudadanía está dividida mayoritariamente entre quienes les detestan y quienes ya no les creen. Dificil solución tiene eso. El PSOE está mas cerca ahora mismo de empezar a competir con Vox por ser los segundos que de ser alternativa de gobierno. Espoiler: pronto comenzará la desbandanda interna porque muchos ven cerca perder cargos y sueldos. Así empezaron en Francia y hoy son irrelevantes. Para frenar la caida libre que se verá ahora consolidada en Aragón y Castilla y León, Pedro Sanchez debería plantear un nuevo giro dimitendo, convocando un congreso extraordinario que refunde el partido. El problema es con quién, porque hoy todos los cuadros y militantes (incluidos los que van a empezar a saltar del barco) son tan responsables de la situación como el mismo. Y que Sanchez es un ególatra que no tiene capacidad de asumir que el es el máximo culpable…
El mundillo Podemos/IU lograr mejorar los resultados gracias a que recoge un pequeña parte de lo que se deja el PSOE, pero vuelve a demostrar que tiene un techo claro que le impidió lograr el sorpasso en su momento (y ese si era el momento) y le sigue impidiendo recoger todo lo que pierden los socialista y al mismo tiempo captar el voto nuevo o abstencionista (que si ha logrado Vox). Muchos votantes del PSOE se han quedado en casa antes de votar a la derecha o a Podemos. Y pese a la alegría de la candidata podemita (que era creo la más capaz de todos los contendientes) por sus 7 escaños (pasando de soslayo con que la correlación derecha/izquierda en ¡Extremadura! es de 60/40) debería preguntarse el porqué. Lo mismo se dan cuenta de que en los malos resultados del PSOE ellos son parte del problema y considerados por los votantes tan responsables como Sánchez del estado de las cosas, por mucho que nos regañen Irene Montero y su club de amigas.
