Un país siempre dividido.
Y no hablo de política, aunque también tenga un poco que ver, si no de fútbol. De la selección española precisamente y de como una parte del país está deseando que pierda en el mundial de Qatar para poder decir ¿véis como Luis Enrique es un patán y lleva a matados? Y es que esa parte de españoles pero no tan españoles, anteponen su madridismo – por tanto su antibarcelonismo encarnado en el odio a Luís Enrique y por ende a Amuike – a disfrutar de las posibilidades de nuestra selección nacional. Hasta se inventan un supuesto independentismo catalán del gijonés, olvidando eso de que «Asturias es España y el resto tierra conquistada».
Cada español lleva un seleccionador nacional en su interior. Yo mismo habría llevado a algún otro jugador – de la Real Sociedad por ejemplo – y dejado en casa a otros, pero es que la selección no es o al menos no debiera ser solo una suma de muchos buenos sino una maquina engrasada de jugar y para eso hay más factores – como dejar al máximo los egos en la península – que te pueden llevar a ganar. Y si gana, claro que lo celebrarán. ¿Y si pierden? Ya saben, a encender la trituradora…





