Era difícil hacerlo peor. Pero lo hicieron.

El viernes señalaba, entre otras cosas, en estos apuntes del blog que cuando Pedro Sánchez peor está sale Génova 13 al rescate. Y lo han vuelto a hacer.

El fracaso de la izquierda que pierde 160.000 votos, con el ridículo resultado del melenudo kioskero de Podemos que anoche se apresuraba a recalcar que se veía con fuerzas para hacer oposición… es decir que no se bajaba ni loco de los 100.000 euros de sueldo, señala claramente que el gobierno Sánchez es una maquina de perder votos y sobre todo de no convencer a ninguno nuevo, pero la torpeza congénita del aparato popular les ha dulcificado el palo.

Quien gana sin duda es Vox que suma 13 escaños más pero sobre todo fija una clara tendencia de que no tiene techo, al crecer tanto en la Castilla y en el León rural y urbano. Y de forma bastante transversal e intergeneracional, sumando sin duda miles de votos jóvenes que lo hacían por primera vez. El discurso de Abascal, reclamando la merecida entrada en el gobierno al mismo tiempo que hacía suya la voz también de las plataformas regional de la España Vaciada para llevar sus propuestas al gobierno, marca una senda que puede ser exitosa: atacar el fallido Estado de las Autonomías desde un cierto regionalismo muy atractivo para la España no cosmopolita. En este caso haciendo suyo el castellanismo –¡viva Castilla La Vieja!– y el leonesismo pujante, sin renunciar al patriotismo español. Veremos como se articula, si lo hace, a nivel nacional y si lo hacen además abandonando sus naturales veleidades económicas liberales, que lastra un poco la coherencia de su discurso antiglobalista.

Y ganan también las mencionadas plataformas regionales, sobre todo Soria Ya, pero también el leonesismo de UPL que reflejan que el centralismo autonómico – en el caso de Castilla y León desde Valladolid, Sevilla en Andalucía etc.- tiene respuesta y contestación interna. El resto de plataformas ahora tiene claro el camino a seguir: construir base con trabajo social y presencia en las luchas cotidianas. Veremos en las generales.

Estoy seguro que el PP no va a entender lo pasado. Como no lo hizo el PSOE en Madrid o en Galicia. Porque si lo hicieran deberían cambiar además de algunas caras para disimular un poco -pero poco- como hizo el PSOE, el fondo de su discurso nacional y sobre todo las caras -duras- de quienes lo inspiran y dirigen. Pero no lo harán. El discurso de anoche de Egea, patético como es habitual, lo dejó claro: sostenella y no enmendalla. Vox feliz claro. ¿Y la desaparecida YoYolanda? Viendo como su posible espacio se achica y que la banalidad del discurso –y falta de concordancia entre lo que se hace y lo que se decía- lo que traen es pocos votos y menos escaños. Están ahora más cerca de la peor IU que de asaltar los cielos…

¿Y sabéis quien vuelve a ganar también ? Ayuso. Que se lo hagan mirar. Todos.