Estamos en una nueva crisis de los misiles. Pero en clave siglo XXI, porque ahora es la administración norteamericana la que tensa la situación queriendo desplegar su poderío militar – y económico – en las mismas fronteras de Rusia, que no tiene el esplendor y pegada de la vieja URSS pero que mantiene su orgullo y concepto de la geopolítica y seguridad de antaño.

Lo sorprendente es como la élite de la progresía -política, mediática y tuitera – ha saltado al unísono como un Serrano Suñer de juguete gritando: ¡Rusia es culpable! y aplaudiendo el ardor guerrero del gobierno sanchista que ha anunciado ser los primeros de la clase otanista, ofreciendo cazas y fragatas. Lo que hay que ver. Otra vez poniendo los pies encima de la mesa -aunque nos ignoren y no nos inviten ni a hablar por Zoom de como y cuando estamos dispuestos mandar soldados españoles a que los maten otra vez en las estepas rusas– de la administración Biden años después de que Aznar lo hiciera en un rancho tejano y mientras tanto los EE.UU. armando a Marruecos en nuestra frontera sur. Un poco de dignidad por favor.

Lo grave de todo esto es que una vez más seguimos como perritos falderos las acciones de la industria armentística norteamericana y sembrando, como actores de reparto, conflictos irresolubles. Lo hicieron – hicimos- en Irak, Siria, Yugoslavia, Libia y ahora queremos liarla en el este de Europa.

La indignidad de todo esto aumenta mucho cuando oyes la propaganda de los analistas mediáticos de guardia: los rusos son muy malos y Putin un autócrata loco. Claro y Biden un lúcido y jovial estadista amante de la paz y los pajaritos. Como Obama, Clinton… es que no falla: ¡ningún presidente Demócrata sin su bombardeo de la población civil por favor!.

Y sin querer entrar en otras razones históricas, económicas etc., solo me hago en voz alta una pregunta ¿qué habría hecho y dicho EE.UU. si Rusia desplegara bases militares y armas de corto alcance en Méjico, Cuba o Venezuela? Lo que ha hecho España con Marruecos y sus misiles israelíes y norteamericanos  está claro que no.