Las hay para todos los gustos. Y no hay que olvidar que reflejan – cuando tienen base sociológica ámplia y veraz – una foto fija en un momento concreto. En muchos casos sobre futuribles sin convocatorias electorales a la vista. En otros no, pero no hay duda que las últimas publicadas reflejan una tendencia:
Un PSOE estancado en el entorno de los 100 diputados – perdiendo una veintena y no recuperando electorado ni por el centro ni por la izquierda – pero satisfecho de haberse conocido y sin un ápice de autocrítica de una gestión – la del sanchismo y sus aplaudidores – percibida como negativa por la mayoría de los electores y cuanto menos como incómoda incluso para una parte de sus propios votantes. Y dispuesto a apalancarse en Moncloa si le dejan sus aliados independentistas. Precioso.
Un PP cuyo liderazgo no cuaja, no es creible y no ha generado una alianza transversal – que sume incluso al centroizquierda – frente al sanchismo capaz de crecer de manera importante en las urnas. Una gestión e imagen tan nefasta del gobierno, como reflejaba el otro día un sondeo de El País, no les da mucho más de 100 escaños que suben solo al absorver gran parte de los de Cs – pero cediendo algunos votos a su derecha -. Para hacérselo mirar.
Un Podemos que deja todo al albor de que la «ola Yolanda» les consolide en la treintena de diputados actuales convirtiéndose en lo que era IU y un poco más. Lejos del sorpasso y cerca de la irrelevancia política salvo para los que han pisado moqueta y les ha gustado. Y mucho.
Un Vox consolidado como fuerza política institucional dispuesto a entrar en gobiernos y en la dura entre seguir siendo un PP bis pero duro de verdad y sin complejos o una fuerza conservadora, social y transversal capaz de pescar descontentos en todo el espectro electoral. De momento gana la vía nacional-liberal lo que le creo que no les dará más – ni nada menos – de 70 diputados.
Un Ciudadanos que ha perdido todas las oportunidades –incluida la de integrarse dignamente en el PP – y camina a la desaparición total urna a urna. Ganada a pulso por sus torpezas.
Y unos nacionalistas, regionalistas o localistas que van a ocupar cerca de 50 escaños y que van ser decisivos para inclinar la balanza a un lado u otro. Más facil tiene el actual gobierno sumar 40 diputados a su debil posición que el PP + Voz los 10 que le pueden hacer falta.
Unas tendencias que el resultado electoral en Castilla y León y Andalucía puede agudizar o modificar. ¿Mi pronóstico hoy con la bola cristal? Una victoria de la suma del PP + Vox cercana a los 170 escaños y una nueva presidencia de Sanchez con no más de 130 apoyos del PSOE + Yolandismo en manos – ahora si que a por todas – del independentismo y a precio de subasta del país.
Cuanto peor, peor.





