Es ya algo habitual -pero no por ello menos lamentable- que nos levantemos con reportajes en la prensa que abren la caja de Pandora en forma de aparición de nuevos fraudes al fisco a través de paraísos fiscales, empresas tapadera o legalizaciones de engaños del pasado vía «amnistía fiscal» con nombres muy conocidos de diferentes triunfadores del mundo de la gran empresa, el espectáculo o el deporte -en el caso de Guardiola la verdad es que supongo que el fraude al fisco español lo explicará como un acto de desobediencia catalanista- que consideran que su buena fortuna vital no conlleva tener una responsabilidad con su comunidad -léase país o compatriotas- en forma de aporte de la parte correspondiente –según su nivel de ingresos- al bienestar y a la solidaridad con la sociedad en forma de mantenimiento no solo de los servicios públicos más repetidos, sanidad, educación, pensiones…, sino también a la seguridad que protege sus bienes o a las subvenciones que riegan -porque no les quede la menor duda de que les llegan y muchas- su cuenta de resultados.

Cierto es que algunas de las fórmulas que aparecen como método de evadir o reducir el pago de impuestos no son ilegales o no totalmente ilegales, pero si de escasa moralidad. Aunque para eso haría falta consolidar una moralidad pública que ha sucumbido ante el empuje del individualismo más salvaje que lo copa todo -yo, mi me, conmigo- desde el ocio, la sexualidad, la familia, el trabajo… o sea que como para que no lo haga con el bolsillo. Pero mientras eso llega, si es que llega… ¿no sería importante que «el gobierno más progresista de la historia del mundo mundial» pusiera por delante -o al menos además- de miradas impúdicas, redefinición del género o parcheo que ni roza la solución al problema del coste a los ciudadanos de suministros básicos, la vivienda o el paro juvenil, en la agenda como algo prioritario la reforma fiscal tanto a nivel nacional como europeo para lograr acercarse al menos un poco a que no solo las clases medias, trabajadoras y los pequeños comerciantes seamos quienes sostenemos económicamente este país? Así a lo loco.

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