
Para los que somos republicanos de convicción pero accidentalistas de vocación -por aquello que sería largo de explicar de no meterle a los españoles otro foco de guerracivilismo esteril- se nos hace muy complicado no caer en derivas «guillotinescas» viendo las cada días más evidentes golfadas que el Rey emérito ha realizado durante los años de su jefatura de Estado. Y es que la verdad, no nos vale o al menos no debiera ese cortesanismo absurdo de los servicios prestados porque todo indica -aunque su inviolabilidad impide llegar al fondo- que el penúltimo Borbón que hemos tenido en el trono del Reino de España ha seguido al pie de la letra la tradición familiar en el amplio sentido de la palabra con su genética afición al dinero ajeno, las cuentas en el extranjero y una vida «licenciosa» poco acorde con lo que se espera -si es que se espera algo a estas alturas- Católica majestad, que es como el ABC verdadero que diría Ansón le llamaba allá por los años 80 -visto y leído con estos ojitos- y que hoy en el 2021 suena a chufla viendo lo rana que nos ha salido el emérito ex príncipe.
Sigo creyendo que el accidentalismo es una buena ubicación vital hoy en esta España de dos bloques reforzados pero no dejo de pensar que el sucesor a título de Rey del General Franco, reconvertidoluego en el heroe de la transición, ha hecho más por la República, con sus andanzas de faldas y comisiones ilegales, que 3o fiestas del PCE y que más allá de los disgustos que le ha generado a su hijo Felipe le ha legado a su nieta Leonor el dificil papelón de llegar a ser la no Reina. Otra cosa es dirimir cual es la alternativa. Ya se que sería la República, pero de esas hay tantos modelos y tan diferentes unos de otros que si se parece un poco a lo que dicen pretender la mayoría de los que enarbolan hoy esa bandera un servidor se levantará, tocará el timbre y pedirá bajarse en la siguiente parada.
Qué como decía una vieja canción azul «no queremos reyes idiotas que no sepan gobernar…» pero en general es que no queremos más idiotas. Con corona, con corina o sin ella.





