Quince años después, en la Puerta del Sol vuelven a verse tiendas de campaña, carteles, consignas, asambleas y gente (poca) dispuesta a cambiar el mundo a golpe de esterilla. Esta vez, el justo motivo es la vivienda y el desahucio de Maricarmen, y la reivindicación es perfectamente comprensible: cuando pagar un alquiler se convierte en una actividad de riesgo y comprar una vivienda parece reservado a los herederos, algo no funciona. Aunque hay otra razón que se vislumbra detrás: la necesidad de mover el avispero de las izquierdas a la izquierda del PSOE ante el periodo electoral que llega.

Pero uno no puede evitar cierta sensación de haberlo vivido muchas veces. Porque en España tenemos una curiosa tradición: descubrimos un problema, hacemos asambleas sobre temas inverosímiles, fabricamos carteles, cantamos aquello de “el pueblo unido” y, luego ya volvemos a casa esperando que el Gobierno más progresista de la historia –lleno de rentistas, por cierto– solucione en un decreto lo que lleva años sin solucionar.

La fotografía es preciosa, eso sí. Tiendas, solidaridad, comida compartida y jóvenes universitarios descubriendo que la política consiste en algo más que indignarse en Instagram y sintiéndose moralmente superiores al resto. El problema es que una acampada de activistas no pone en peligro el modelo económico vigente, como no construye viviendas, baja los alquileres, ni multiplica el suelo disponible. Sin el pueblo real detrás como sujeto político organizado, estos movimientos no dejan de ser aventuras con una alta –e interesada– atención mediática.

Sol vuelve a ser el kilómetro cero de la indignación «neoperroflaútica». Otra vez vemos a los activistas jóvenes universitarios con sus camisetas de colores, junto a los maduritos de la extrema izquierda arrimados como siempre, derrota tras derrota, para hacer turismo «revolucionario» por las tardes. 

La estafa piramidal que todos comprobamos tras el 15M y volver a ver a las mismas caras moverse entre las tiendas, no llama al optimismo. Ojalá un día me equivoque (en esto).

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