Soberanía

La propuesta de Jorge Buxadé.

* Jorge Buxadé es abogado del estado y eurodiputado de Vox. Representa -digámoslo así- la tendencia más socialpatriota o «lepeniana» del partido español. Activo promotor de la alianza de los Conservadores y Reformistas con otras corrientes nacionales europeas como los sectores de Identidad y Democracia, en su libro Soberanía publicado por Homo Legens intenta dar respuestas a la realidad de nuestro país, pero como el mismo dice:

“No busques, amigo lector, perfección en las citas o referencias doctrinales, pues la mayoría son recuerdos de mi memoria, seguro distorsionada por el paso del tiempo; o anotaciones manuscritas en hojas sueltas escritas al rebufo de una buena lectura. Busca, en cambio, querido lector, sinceridad, autenticidad y rectitud de intención. Esto es todo lo que puedo ofrecer”.

PRÓLOGO DEL LIBRO SOBERANÍA

Las noches estrelladas de verano en el Pirineo en compañía de familiares, amigos y de Dios parecen un escenario más propicio para escribir sobre el amor, sobre la justicia o sobre el sentido profundo del hombre antes que sobre Soberanía. Sin embargo, las páginas que usted se dispone a leer hablan precisamente de todo eso: del amor a España como respuesta profunda del hombre que necesita vincularse a la comunidad y de las vías para convertir un país malherido en una nación más justa, libre y próspera, que esté orgullosa de sí misma. No encontrará el lector en Soberanía una disertación académica y abstracta sobre este concepto ni una mera recopilación de las ideas de aquellos grandes nombres que lo han desarrollado y manipulado durante siglos. Tampoco se corresponde esta obra con las típicas memorias o pensamientos de actualidad de un político en activo que pretende reflexionar e influir a partir de una fotografía estática de su país en un momento concreto. Jorge Buxadé se estrena en el género ensayístico haciendo ambas cosas y mucho más. Soberanía parte de la reflexión sobre este concepto y sobre el sujeto que ejerce la soberanía.

 

Sobre esta base teórica analiza las amenazas que desde hace años se ciernen sobre las instituciones naturales y culturales que vertebran nuestra sociedad y que ponen en entredicho la soberanía del pueblo español y su existencia misma. ¿Y cuáles son estas amenazas? El periodista y escritor austriaco Stefan Zweig relató en Momentos estelares de la humanidad el trágico desenlace de la caída de Bizancio a manos de los turcos en 1453. Este hito histórico supuso la muerte definitiva de un Imperio y la entrada del islam en el oriente europeo justo cuando los Reyes Católicos estaban a punto de expulsarlo en occidente. Bizancio sufrió por tres años el asedio y acoso constante de la artillería pesada del joven sultán Mehmet. Finalmente, la inexpugnable muralla levantada por Teodosio para proteger cada cruz de la ciudad y del continente entero fue arrasada gracias a una funesta puerta abierta que los guardianes del bastión dejaron olvidada y que permitió al ejército turco abrir una brecha en la ciudad.

 

El antagonista de esta terrible historia no es sólo el sultán musulmán. En la pérdida de la capital del Imperio romano de Oriente jugaron un papel fundamental el odio y la división entre cristianos en Roma. En repetidas ocasiones, las últimas de forma heroica, a ciudad de Bizancio pidió auxilio a Roma, Venecia y Génova sin apenas respuesta. Las pugnas internas habían debilitado a la Europa cristiana hasta hacerla olvidar los pilares que la sostenían y la necesidad de luchar para seguir existiendo. Así, Constantinopla cayó en manos del islam por el ataque arrollador de los turcos, pero también por la división interna que paralizó a los responsables de la defensa de Europa, volviéndoles cómplices de la derrota. Sirva el relato de Zweig como metáfora para explicar la naturaleza tanto interna como externa de las amenazas que hoy en día entorpecen el desarrollo y reivindicación de España como Nación. Jorge Buxadé repasa todos esos enemigos, internos y externos. En el interior, un Estado de las Autonomías que consume la hacienda española y vuelca a sus territorios en una competencia perversa que paraliza a toda la nación. Por otro lado, un estado de partidos igualmente corrupto que, en palabras de Buxadé, ha “secuestrado” el Estado y sus instituciones para ponerlas al servicio de asociaciones ideológicas privadas. Finalmente, hijo de los dos anteriores, un separatismo que constituye un verdadero cáncer para la propia existencia del Estado. Por supuesto, la solución que el autor ofrecerá para atajar urgentemente su expansión no pasa ni por mesas de diálogo, ni por concesiones económicas o fiscales ni por alimentar su insaciable hambre de competencias y autonomía.

 

Es especialmente interesante conocer el relato autobiográfico de un patriota catalán que vivió en la ciudad de Barcelona durante el transcurso del golpe de estado del 1 de octubre de 2017. Probablemente esta obra sirva también como reconciliación con su propia tierra para alguien que vive con igual intensidad su vocación de servicio a España, determinada por su condición militar –compartida con su padre–, el apego al cumplimiento de la ley, dado por su profesión de abogado del Estado, y la sana rebeldía contra el Estado monolítico propia de las provincias españolas. Buxadé ha vivido tan apegado a su ciudad natal y a su familia como a su nación, podría decirse que vinculado a esta última a través de las primeras. Hay dos apartados de este libro que desvelarán al lector ese vínculo que fue sacudido por los sucesos de octubre de 2017 en Cataluña. Por un lado, el relato personal de aquellos días, por otro, la explicación de lo que para él significa la condición de ser español. Buena parte de esta obra está dedicada, sin embargo, a poner cara y ojos al enemigo exterior. Con la precisión de un observador externo y, a la vez, con la preocupación de ver amenazado el modo de vida con el que ha crecido, Buxadé analiza el avance del globalismo sobre las naciones y la reacción de los movimientos que, en toda Europa y América, se han levantado en defensa de sus tradiciones, su sistema de valores fuertes y sus instituciones. Es precisamente aquí donde Soberanía cumple su función más importante: situar al lector en el contexto de la pugna política y social más importante de nuestros días en Occidente.

 

El progresismo global no está tejido de asociaciones ocultas que lanzan acciones coordinadas para dominar el mundo, sino de una concurrencia de intereses entre unas élites políticas y económicas que han roto cualquier sentimiento de pertenencia con sus comunidades nacionales. Unas élites que ven la degradación de instituciones naturales como la familia, la disolución de las peculiaridades culturales de cada comarca o la desaparición de las fronteras nacionales como oportunidades de negocio o de ampliación de su poder. Igual que Mehmet arrastró hasta las puertas de Bizancio el primer gran fundíbulo visto en Occidente, que aterrorizó a los bizantinos y mermó sus murallas, estas élites han encontrado un arma común en la Agenda 2030. Multinacionales, partidos, universidades y asociaciones transnacionales se afanan por aplicar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (Objetivos de Demolición Social para el autor) y disfrutan de las recompensas económicas que vienen de la mano. Buxadé dedica sus esfuerzos a desenmascarar los verdaderos fines que se esconden tras los eslóganes de cada uno de estos Objetivos. Este libro emprende una labor de disección de los grandes actores del progresismo global, su recorrido en las últimas décadas y las estrategias que están aplicando para lograr sus objetivos. No hay teorías especulativas ni malos de película. Sí hay un relato que pretende explicar el centro de la actual pugna por el poder que se da en Europa, como tantas otras ha habido en la historia. Así, en el último tercio del libro, el autor repasa los principales asuntos donde el progresismo global está plantando sus semillas, incluso ya recogiendo frutos: la inmigración masiva, la vida rural, las tradiciones, los hábitos de consumo y el hiperindividualismo, la alarma climática…

 

Cada uno de los problemas políticos se disecciona con tremenda clarividencia y actualidad. En todo momento el lector tiene la sensación de que las categorías clásicas con las que los medios de comunicación de masas tratan de explicar el debate político actual ya no son capaces de abarcarlo en su complejidad. Desde hace tiempo la literatura trata de dotar de nuevos puntos cardinales a las ideologías; Buxadé hace también su apuesta y propone los nuevos términos del debate. Tanto las nuevas categorías políticas como los grandes problemas de la actualidad política se tratan en este libro. Por supuesto, ni es un libro de sociología, ni Jorge Buxadé es un observador neutro. El autor toma posición en cada uno de ellos y ofrece la perspectiva de un político que tiene una visión clara y una estrategia firme. En esto consistirá la parte final de su ensayo, en esbozar la alternativa que también en España se ha erigido y continúa dando pasos adelante, tanto en el ámbito político como social, con unos ejes comunes a otros movimientos patrióticos europeos y con las peculiaridades propias de la idiosincrasia española. Es en esta propuesta de una alternativa nacional donde se encuentra la estrategia, pero también los primeros movimientos concretos que a criterio del autor deben emprender quienes lideran la reacción al progresismo global, europeo y nacional. Desde las instituciones europeas hasta la política económica española. En definitiva, Jorge Buxadé recoge en esta obra la intuición conservadora de proteger lo bueno, justo, bello y verdadero de nuestras instituciones, naturales o culturales, y añade un nuevo componente: reconstruir lo que ha sido ya destruido. Quizás esta última suponga la tarea más difícil, pero también más acuciante, que pueda emprender un político en nuestro tiempo.

 

Pablo Zuazo. Periodista especializado en relaciones internacionales.

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