Este simil futbolístico de antaño no deja de ser una frase hecha que no es muy real en los estadios, visto el palmarés, pero si que lo es en política europea.

Sorprendente eso si el entusiasmo con que las distintas banderías se han tomado las encuestas luego un poco aguado, es verdad, por el resultado final. Que por cierto este juego de palabras viene al pelo -glups otro simil facilón:)- gracias al apellido del fracasado, sin sustancia, liberal madrileño. Y es que parecen olvidarse que desde el punto de viste de los intereses españoles y más específicamente de las clases populares de acá, gane quien gane en Alemania perdemos la mayoría. Porque el canciller, sea socialdemócrata con apoyo verde y liberal o democristiano con los mismos apoyos o se de paso de nuevo a la «gran coalición» Europa o mejor dicho la burocracia europea residente en Bruselas, seguirá el mandato de la gran empresa alemana y por tanto -como nos pasó de forma ya descarada desde el Euro y Maastriche- legislarán contra todos nosotros, nuestros productores, nuestras pensiones y nuestro ya de por si precario mercado laboral.

¿A mí que me apetecería? Por aquello de la novedad y la curiosidad una coalición jamaica, donde los democristianos convivan con la agenda de ecotasas verdes y la fe austericida de los liberales. Pero lo cierto es que gobierne quien gobierne alli, mientras las reglas del juego en la UE sean las que son pasando por encima de las soberanías nacionales en nombre de no se que poderes «poco claros», este partido lo perdemos por goleada. Y cuando hablo de nosotros no incluyo al IBEX 35 claro.

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